Lorena Varón

Mis palabras en la ceremonia de grado

Antes que nada quiero dedicar este triunfo profesional a mi familia, que ha sido el motor más poderoso para abordar con esfuerzo este camino, ellos saben, Nancy y Edgar, madre y padre; Mario y Valeria, esposo e hijita; que mi fuerza está en su presencia, porque siempre que emprendo algo, están allí para alentarme a salir exitosa. Quiero agradecerles especialmente, su amor incondicional es motivo de mi lealtad para toda la vida.
 
Bien, quiero compartir con ustedes tres beneficios especiales que recibí durante mi paso por la Universidad:
 
(1) La calidad de la formación en la que participé, (2) la resignificación de la ingeniería de sistemas en el campo de la educación y (3) la influencia de las personas que me acompañaron en este proceso de cualificación profesional y personal.
 
Tuve la oportunidad de encontrarme en la Universidad Nacional de Colombia, cuya calidad no se mide por ningún formato político, sino que cobra sentido por la excelencia de sus diseñadores pedagógicos, de sus profesores. Con ellos cursé la Maestría en Educación, un programa de posgrado de calidad, exigente y cuidadoso, que me permitió consolidar mis bases de conocimiento en el campo de la Educación y sobre éstas continuar edificándome.
 
Una de mis misiones durante mi curso por la maestría, además de cualificarme profesionalmente, fue resignificar la ingeniería de sistemas en el campo de la educación. Durante varios años de trabajo en el sector público, en la Secretaría de Educación Distrital y posteriormente en el Ministerio de Educación, sentí que para hacer válidos mis aportes – dado que no me formé en ciencias humanas o sociales - debía darle un significado y un sentido nuevo a la ingeniería de sistemas en la educación, pero ¿qué es más complejo y totalizante que la educación?. Fue cuando decidí matricularme en la maestría, cualificarme y mejorar mis conocimientos en el campo de la educación y de alguna forma modificar ese paradigma. Me formé como master, y estoy actualmente ejerciendo como coordinadora de investigación de una universidad privada, pero continúo modificando el paradigma porque es una tarea permanente en este mundo de sesgos, de análisis y cortes disciplinares. Esto no sería posible si no hubiera cursado la maestría.
 
Finalmente, quisiera hablar un poco de las personas que influenciaron mi paso por la maestría. Durante estos dos años de formación tejí una red académica sinérgica, casi sin darme cuenta conocí personas que nunca imaginé e hice amigos que no esperé. Todos  influyeron positivamente. Es increíble la oportunidad de crecimiento que se tiene en un programa académico como este. Por eso no puedo desaprovechar esta oportunidad para agradecer a cada una de mis excelentes maestras de la línea Educación-Comunicación, Rita, Marisol, Clemencia, Gloria Amparo, porque hicieron un magnífico trabajo, dispusieron de los andamiajes necesarios para que sus estudiantes estuviéramos allí sin perder el foco y siempre mantuvieron una actitud dispuesta a enseñar. Al director de la maestría, profesor Jurado, que ha trabajado permanentemente porque el programa se posicione y sea una oportunidad para muchas personas en el sector, de todos ellos siempre recibí el apoyo que necesité.
 
Igualmente me siento agradecida con la División de Investigación sede Bogotá por los recursos que otorgó a mi investigación, sin duda fueron una fuente poderosa para desarrollar con éxito el proyecto.
 
A todos gracias por esta oportunidad de compartir en público estas notas y por su atención.
 
Y nuevos magísteres: ¡felicitaciones y exito!
 

Comentarios

Te seguí todo el proceso...te felicito, te lo mereces.

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