Por sugerencia de Camila modifiqué mi estado en facebook: ATLAS ti
reímos... definitivamente influyes, no?
Amiguita, gracias por tu dedicación en este proyecto, no hay una persona en el mundo que me haya ayudado tanto en esto como tu.
Lorena
El programa ha resultado muy útil a la hora de organizar, clasificar y analizar información. Ya me lo decían varios personajes ... "usa ATLAS ti" mmoreno, mperez, curueta...
Hemos pasado junio aprendiendo ATLAS ti y al tiempo analizando la info recogida durante el trabajo de campo, entre documentos primarios, códigos, citas, memos, redes, familias ...todos conceptos manejados en la herramienta.
La ventaja es que desde el diseño metodológico definimos las categorías de análisis claramente - bueno, eso creímos - ahora hemos tenido que revisarlas, reflexionar sobre sus alcances y eliminar un par de cosas que no hemos usado. (Duele botar lo que no se usa...pero hay que deshacerse de eso). Vamos bien, estamos en el último trayecto de la codificación, y pasamos al análisis propiamente dicho, pero con Atlas va a ser mucho más sencillo, la herramienta de "memos" y la utilidad de las "consultas" posibilitan ir escribiendo reflexiones, hallazgos y propuestas sobre los elementos de diseño pedagógico para el laboratorio.
Sólo la mente de los investigadores pueden elevar a la n potencia la utilidad de Atlas ti.
Un par de personajes clave en este proceso: Camila, mi asistente de investigación: cómplice de esta travesía, y Juan Sebastián, el "profe de ATLAS". Ellos tienen la combinación perfecta de la juventud, la ingenuidad, la confianza y la sabiduría.
Lorena
Sólo unas letras de Arjona, plasmadas a través de la escritura, de la música, de la voz.
Unas letras medianamente cercanas para algunos, leerlas no es mejor que escucharlas.
Va...
Bar
Olor a nicotina, mesas cojas,
comandas de tequila, luces rojas
tertulias que se olvidan cuando llega
la maldita resaca.
Meseras con billetes en la blusa,
trincheras de una luz semidifusa
que les quita la cara a los que esconden
secretos personales.
El bar es un hotel de medio pelo
que le cura el desconsuelo
a los que no saben que hacer con el desvelo.
Como yo.
Papeles por debajo de la mesa
cocteles que te alivian la tristeza.
Canciones como dagas en el pecho
de la melancolía.
Historias que no van a ningún lado,
glorias de un pasado tan pasado.
Y mi sueños merodeando suicidados
en la vieja tarima.
Yo ya llevo aquí metido media vida,
y sigo solo y sin salida
recordando todas las putas noches.
Que ahí se sentaba ella
que ahí se enamoró de mi,
ahí mientras cantaba,
pintaba en servilletas,
mensajes subversivos
mientras él la sujetaba,
ahí se sentaba ella,
ahí se enamoró de mi.
Ahí en esa silla ella,
un día se aburrió de mi.
Dolores se llamaba qué ironía,
dolores no buscaba compañía.
Que le durara más que el after show
y el sudor del camerino.
Se unió a los delirios del trassnoche,
se alió a los colirios y al derroche,
y yo que bauticé de amor
lo que era compañía.
Jamás vimos la luna
porque el bar
nunca nos hizo recordar
que afuera el mundo
continuaba sin nosotros.
Se me acabó el carisma si me vieras,
mi voz ya no es la misma si la oyeras,
la noche es una puta divertida
pero cobra factura.
Autor: R.Arjona
La abuela y la nieta iban en el asiento de atrás del Perla Negra. Tenían un juego de ellas, uno en el cual no es necesario entrar, pero se puede.
“Vamos a cazar un oso, un oso grande y peligroso
…¿Quién le teme al oso?” leyó la abuela.
La nena contestó: “nadie, aquí no hay ningún miedoso”
Adelante en el Perla Negra, yo apoyé la frase.
(Me recordó hace meses, cuando leíamos más seguido esa historia, tanto que la memoricé)
Mi madre usó las ilustraciones para representar personas de la familia: el tio Negrito, Danny, Tania, Valeria y el futuro bebé. Cada ilustración fue “explicada” con detalle, interpretó cada dibujo y con preguntas hizo que Valeria, - ahora una de las protagonistas de la historia – se involucrara en la lectura, en la interpretación de las ilustraciones e incluso la instó a predecir lo que podría pasar.
Ambas decían a coro “suas, plop, glub, suuuu” y todos los demás ruidos que hay que hacer durante esa lectura.
Me impresionó la naturaleza del juego, la frescura con la cual leyó mi madre, la forma como participó Valeria…fue un escenario significativo de aprendizaje, de sembrar el gusto por la lectura…y todo durante el trayecto de la casa al pediatra. No hubo necesidad de hacer un preámbulo, o de preparar previamente la lectura, ni de planear la actividad posterior o las preguntas, se dio simplemente.
Supongo que es bueno llevar los cuentos y libros de Vale en el asiento trasero. Cualquier trayecto podría aprovecharse.
Vamos a cazar un oso, de Michael Rosen, es la historia de una familia integrada por un señor, y cuatro niños (no hay mujeres adultas), ellos se aventuran a salir en busca de un oso “espantoso” y deben pasar por muchos obstáculos, hasta que por fin encuentran la cueva y el oso, no escribo el desenlace porque a mi gusto, vale la pena verlo en su presentación de álbum, leerlo y compartir las ilustraciones con los más pequeños en casa.
Lorena