"Un segundo diario de campo...
recuerdo mis clases con Carlos Miñana y vivo con felicidad cada uno de mis aprendizajes" Sep24-2008
El primer diario de campo se llenó, revisé mis últimas notas: todas fueron acerca de la tesis, ideas a partir de los textos que leí, preguntas que formulé, conexiones entre conceptos, y el registro de mis conversaciones con algunas personas que me decían cosas importantes sobre mi tema de investigación.
Mi diario de campo se fue llenando con notas que utilicé porque volví sobre ellas una y otra vez. Ahora que lo veo con más detenimiento me doy cuenta que no todo lo utilicé, porque mi pensamiento fue cambiando, las ideas que tuve en principio no son las finales, a mi modo de ver sufrieron una especie de metamorfosis, tomaron una forma diferente pero más clara, al menos para mi.
Así que compré otro cuadernillo, sigue siendo igual de pequeño, es de bolsillo para que “se pueda llevar a todas partes”. Es mi segundo diario de campo, aunque la tesis está finalizada, me interesa seguir investigando, así que allí registraré todo lo que se me ocurra sobre un nuevo estudio que recién estoy iniciando.
El diario de campo me sirvió para registrar mis ideas, preguntas y hallazgos durante la investigación, también para no perder de vista mi proyecto, se convirtió en un compañero permanente y en un tesoro valioso. Por supuesto no es el diario de campo en sí mismo lo que favorece este proceso, sino el uso que le doy. Pienso que se trata de aprovecharlo como un instrumento en donde poner mi pensamiento en escritura, lo que queda allí registrado, es imposible de olvidar y puedo volver cuando necesite, cuando quiera, permanentemente. El pensamiento es volátil…he tenido “ideas maravillosas” lo sé…pero las he perdido por no escribirlas, esas ideas maravillosas son fugaces, si no se atrapan de inmediato se van fácilmente, porque a la mente llegan en paralelo pluralidad de cosas al tiempo. Por eso valoro mucho los consejos de mi profesor de seminario de investigación, fueron muy útiles.
Lorena
Hoy hace dos años empecé a escribir en el blog. No me imaginaba, ni comprendía la importancia de la escritura para aprender. Escribir en el blog fue una forma de entrar en la web 2.0, ¿cómo no iba a hacer uso de la web 2.0?, pero esta práctica fue transformándose en parte de mis hábitos, y aunque siempre me gustó escribir, mantuve en reserva todos mis textos. Ahora veo con mayor tranquilidad esto de la publicación...muchos de esos textos siguen siendo sólo para mi.
Desde niña me gustó escribir canciones, frases célebres, párrafos de rebeldía, poemas de amor, hasta documenté mi embarazo y escribí prosas para mi hija, registré aprendizajes de mis clases con cierta rigurosidad que me hacían volver a ellos para asegurarme de lo que pensaba.
Con todo y eso, me sorprendí con un 5.0 en un ensayo durante el primer semestre de la maestría, mis profesoras me elogiaron, resulté muy buena escritora. Pero yo no era conciente de eso. Sabía que abordar "la escritura como proceso" me había ayudado a fortalecer mis cualidades como escritora, aunque todavía no me imaginaba lo que se venía encima: la tesis de maestría.
Y ahora estoy en esas. Escribiendo mucho, qué proceso tan difícil, no es sólo escribir, es hilar cada unidad de análisis, ser coherente con lo que digo, relacionar lo que encuentro con los referentes conceptuales, devolverme una y otra vez...son muchas horas...muchos días de dedicación. Mucho tiempo dedicado a la escritura para aprender.
...y el blog... bueno vendrá una época con más disponibilidad para el blog...por ahora, ¡felices dos años de escritura en este medio!
Lorena
"Emperatriz de los Etéreos", "Justine" o "Turista accidental" ... todos me dan anhelos de tiempos anteriores, unos más cercanos y otros muy lejanos. Cada uno con sus marcas, pero como ahora tengo la tesis en mente, mis ojos se clavan en los hallazgos de la investigación y los textos académicos ... los "otros" tipos de texto están detrás de mi, en el estante...en stand by.
Entonces me dan más ganas de acabar rapido la tesis, eso sí, acabarla bien, muy bien, ¿por qué bien si puede estar "perfecta"?
y luego volver al anaquel y leer quizás: "la muerte de la emperatriz de China" que reposa ahí, todavía con su envoltura de vinipel o como se diga y escriba...los cuentos de Julio Crotázar...
Son mis anhelos de finalizar un tema al que le he dedicado casi dos años de mi vida ... y ganas de devorar varios libros sin control de ningún tipo...
Anhelos y ganas de investigar más ... pero no como actividad extra o secundaria...
Que lo extra sea la lectura de lo que se me ocurra y ya!
Lorena