Me encuentro en el último día del Foro Educativo Nacional sobre ¨Evaluación de aprendizajes¨. Acaba de hacer la presentación Margarita Peña, la directora del ICFES. Hizo algunos señalamientos en cuanto al uso de los resultados de la evaluación de las pruebas SABER, que se aplica a todos los niños de quinto y jóvenes de noveno grado. Me llama la atención la reflexión que hace el ICFES acerca de que las evaluaciones no son el único referente para determinar la ¨calidad¨ de la educación. Peña se refirió a otros aspectos que no se evalúan en una prueba ¨escrita. Por ejemplo: el arte.
También dijo que no se evalúan ¨conocimientos¨ sino ¨competencias¨ e introdujo el trajinado concepto de ¨competencia: saber hacer en un contexto determinado¨. Pero yo creo que sí se evalúan conocimientos, ¿o es que lo que saben los estudiantes, no es conocimiento?. Entiendo estos ¨conocimientos¨ no como contenidos grabados en la memoria, sino la aplicación de esos conocimientos, digamos en palabras de Vasco ¨conocimiento actuante¨.
En fin...
Vasco está de fondo...y mi laptop con aviso de batería sin carga, así que luego vuelvo ...
Lorena
Estuvimos revisando un documento muy interesante sobre el SERCE y el LLECE, ambos de la UNESCO. Se trata de un segundo estudio de evaluación en 17 paises de América Latina y El Caribe. A pesar de las diferencias de los sistemas educativos, hay un acuerdo poderoso que ni siquiera se ha firmado en papel, pero sobre el cual funcionan los países del LLECE, se trata de evaluar para contar información "robusta y confiable para mejorar y tomar decisiones".
Me pregunto qué tan efectiva es la información resultante, y cómo es usada en la toma de decisiones, particularmente en instancias académicas.
Lorena
Se me ocurre más acerca de la evaluación. Esta mañana estuve en una reunión en la que se habló de los muchos tipos de evaluación, entre esas la académica, que esperamos que no sea coercitiva, que no "mida" sino que se preste para orientar el mejoramiento.
Me pregunto si en general la evaluación debería enfocarse en identificar ciertos indicadores que ayuden a pensar en estrategias para orientar el mejoramiento.
Sigo con dudas, muchas dudas acerca de la evaluación.
Lorena
A propósito del comentario que me hace una colega en la noticia que publiqué el 14 de septiembre del 2006, titulada "La evaluación". Con algo de timidez pero con la certeza de la construcción en medio del diálogo, me atrevo a contestar:
Patry, nuevamente me haces entrar en controversia conmigo misma, he de reconocer que debo fortalecer mi capacidad crítica. Además me gusta más entrar en una reflexión con pares que me permitan reflexionar sobre mis propias elaboraciones, teniendo eso sí la certeza de que se trata de una discusión para construir desde posturas personales y NO institucionales. Verdad?
Ahora tengo una nueva construcción acerca de lo que podría ser la evaluación, digo nueva, no definitiva.
Para mi la evaluación podría ser un proceso sistemático, enfocado precisamente a buscar elementos para mejorar y no para “medir”.
Seguramente por vía de ese proceso de evaluación además se “mida”.
La evaluación también podría ser más consistente con el contexto de cada población, digo, evaluar a las diferentes poblaciones con metodologías e instrumentos diferentes… una evaluación que podría tener en cuenta que un niño de La Guajira podría evaluarse distinto que un niño de la capital. Porque están en contextos distintos, viven culturas distintas, claramente sus maestros son distintos y sus reproducciones y construcciones son diferentes.
La evaluación propuesta actualmente es homogeneizante…todos los niños deben saber “algo” para “ser competentes”
Entonces, Patry, ahí es donde “medimos”, si?
Prefiero pensar en una evaluación que podría no ser de papel y lápiz; podría ser totalmente contextualizada.
El tema es que al estado le interesa compararse con países … tal vez el problema sea ese: querer compararse, pegarse de referencias externas; quizás resultante del afán de la productividad y competitividad.
A mi modo de ver la evaluación tiene matices, referidas al contexto social, cultural, económico y académico (por lo menos los que se me ocurren) que una vez más podrían considerarse para diseñar una evaluación pertinente con las necesidades de esos mismos contextos.
Con todo, por ahora tus preguntas me hacen pensar que no se trata de evaluar para medir, sino para orientar el mejoramiento.
Será enriquecedor conocer tu posición y elaboraciones frente a este tema.
Lore J
Anoche, en la universidad, dirigí una sesión en el curso de AVA - Ambientes Virtuales de Aprendizaje, hablaba de la evaluación específicamente en los cursos virtuales, en esas formas de evaluación que son coercitivas, que generan temor en los evaluados; hablé del enfoque de evaluación por contenidos, que es tradicional y que se queda sólo en evaluar la memoria; y hablé también de la importancia de hacer un diseño pedagógico que se piense desde el inicio, que los objetivos de aprendizaje sean coherentes con el enfoque metodológico y los contenidos, y por supuesto con la evaluación. Un curso virtual sin diseño pedagógico es un fracaso, por lo menos en el campo de la educación.
Les hablé de una evaluación en la cual el estudiante sepa en qué está fallando y cómo puede mejorar, dado que la evaluación es un instrumento para medir o verificar los aprendizajes de los estudiantes debería cada cual recibir una retroalimentación.
El tutor virtual asume una función fundamental en la medida que alimenta el impulso y la motivación del estudiante.
Las pruebas tipo test son de calificación, y se orientan a determinar lo que el estudiante sabe en forma separada y eso, si es que lo sabe, porque puede ser que lo memorizó para presentar la prueba. La propuesta del sistema de evaluación para los cursos virtuales es que sean pruebas, por ejemplo, para resolver un problema, o para analizar un caso, así, en la medida que el estudiante se acerque a una mejor solución no sólo sabremos lo que "sabe" sino lo que "sabe hacer con eso que sabe".
En conclusión, estoy de acuerdo con una evaluación por competencias, orientada a medir lo que "el estudiante sabe y puede hacer con aquello que aprendió en el curso virtual".
Me queda entonces, pensar en nuevas formas para evaluar con ese enfoque, que sean además de cualitativas y más sistemáticas.
Lorena