Bar
Sólo unas letras de Arjona, plasmadas a través de la escritura, de la música, de la voz.
Unas letras medianamente cercanas para algunos, leerlas no es mejor que escucharlas.
Va...
Bar
Olor a nicotina, mesas cojas,
comandas de tequila, luces rojas
tertulias que se olvidan cuando llega
la maldita resaca.
Meseras con billetes en la blusa,
trincheras de una luz semidifusa
que les quita la cara a los que esconden
secretos personales.
El bar es un hotel de medio pelo
que le cura el desconsuelo
a los que no saben que hacer con el desvelo.
Como yo.
Papeles por debajo de la mesa
cocteles que te alivian la tristeza.
Canciones como dagas en el pecho
de la melancolía.
Historias que no van a ningún lado,
glorias de un pasado tan pasado.
Y mi sueños merodeando suicidados
en la vieja tarima.
Yo ya llevo aquí metido media vida,
y sigo solo y sin salida
recordando todas las putas noches.
Que ahí se sentaba ella
que ahí se enamoró de mi,
ahí mientras cantaba,
pintaba en servilletas,
mensajes subversivos
mientras él la sujetaba,
ahí se sentaba ella,
ahí se enamoró de mi.
Ahí en esa silla ella,
un día se aburrió de mi.
Dolores se llamaba qué ironía,
dolores no buscaba compañía.
Que le durara más que el after show
y el sudor del camerino.
Se unió a los delirios del trassnoche,
se alió a los colirios y al derroche,
y yo que bauticé de amor
lo que era compañía.
Jamás vimos la luna
porque el bar
nunca nos hizo recordar
que afuera el mundo
continuaba sin nosotros.
Se me acabó el carisma si me vieras,
mi voz ya no es la misma si la oyeras,
la noche es una puta divertida
pero cobra factura.
Autor: R.Arjona

